CONSTITUCIÓN DEL REINO DEL GUANAJUATO

El alma jurídica del Reino

Guanajuatenses: He aquí esta composición constitucional, redactada con amor y conciencia.
Convencido de su justicia y de su potencial para mantener indivisible y majestuoso a este fuerte Estado como una gran familia
Yo, Emilio I de Guanajuato

Índice de la Constitución

De los derechos humanos, garantías y libertades fundamentales

De los derechos humanos, garantías y libertades fundamentales

De la forma política y de gobierno

Del municipio libre y autónomo

De la forma política y de gobierno

Del Reino de Guanajuato

De los poderes públicos del Reino

De la Corona de Guanajuato

Del municipio libre y autónomo

De la diplomacia, paz y defensa del Reino

Del Reino de Guanajuato

De los poderes públicos del Reino

De la Corona de Guanajuato

De la diplomacia, paz y defensa del Reino

De la reforma constitucional

De la reforma constitucional

Texto grande en color rojo que dice 'TITU AQUI', con texto en color negro debajo que dice 'DEL REINO DE GUANAJUATO'

“Guanajuato es templo, santuario y testimonio de lo que fue y de lo que será. Relicario de afectos y de memoria, de amor y de libertad.”

Artículo 125

El Reino de Guanajuato es plural, diverso e indivisible.

Es una comunidad pluricultural, compuesta y sostenida por sus pueblos, comunidades y la riqueza de opiniones, ideas y pensamientos que constituyen el valor más elevado de nuestra sociedad como comunidad política, social, cultural y como Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Es plural, porque en él habita una gran diversidad de personas, culturas, tradiciones y opiniones. En su seno coexisten distintos grupos étnicos, idiomas, dialectos, religiones y formas de vida que han surgido y perdurado a través del tiempo, enriqueciendo nuestra identidad y aportando una variedad de perspectivas y entendimientos.

Es diverso, porque es hábitat de una amplia gama de elementos y características: desde su especial y variada geografía con montañas, cordilleras, volcanes, valles, zonas áridas, ciudades, pueblos mágicos y comunidades, hasta su patrimonio histórico y cultural, que comprende sitios arqueológicos, regiones sagradas, arquitectura colonial y festividades tradicionales.

Es indivisible, porque en Guanajuato prevalece el espíritu de hermandad, concordia y solidaridad entre todos los ciudadanos y visitantes sin distinción de origen, identidad, género ni condición social. Esta unidad promueve el respeto mutuo, la igualdad de derechos y la inclusión plena de todas las personas que conforman la gran diversidad social del Reino.

Guanajuato es la reunión indivisible de los guanajuatenses, sus familias y patrimonio, guardián de bienes excepcionales y representativos de la riqueza y diversidad cultural y natural del mundo, territorio sagrado y santuario de la naturaleza, de la humanidad y de las obras, creaciones y manifestaciones más elevadas del espíritu y expresión humana.

El territorio de Guanajuato es libre, independiente, inviolable e inherente a los guanajuatenses y a su mayor interés, seguridad y prosperidad presente y futura. No puede jamás ser patrimonio de ninguna empresa, familia o persona.

Todo lo que en Guanajuato mora y todo lo que de él nace pertenece por decreto inmutable a su pueblo. Las tierras y las aguas, las tierras y las aguas subterráneas, los aires, los cielos y el espacio, las riquezas, los recursos, las materias y los frutos que proveen, comprendidos dentro de los límites del territorio donde se asienta el Reino, y que corresponden originariamente al él, y donde en todo él ejerce plena soberanía; y por ello ha tenido, tiene y por siempre perpetuamente tendrá el derecho de regular, legislar y administrar racionalmente en la forma y modalidad en que a los intereses de Guanajuato y sus habitantes mejor convenga, a través de las leyes reglamentarias emanantes de esta Constitución.