La Corona se materializa cuando los habitantes de una tierra se convierten en soberanos individuales y colectivos de su propio destino. Una comunidad coronada es el símbolo de un pueblo que ha superado las adversidades y se ha superado a si mismo: se ha mejorado, ha sanado traumas, ha unificado sus fragmentos y ha entronizado un alma colectiva de resiliencia, creatividad y comunidad. Y eso transmuta y eleva al lugar en un Reino, y los reinos son únicos en la historia e irremplazables en sus ideas y formas.
La Corona guanajuatense es el símbolo de un pueblo racional e ilustre que corona su libertad, máxima la dignidad y enaltece su participación, pactando la senda en transparencia, unidad y en el gobierno ejemplaridad y afianzando la justicia, la independencia y la libertad como primordiales vías para alcanzar la felicidad.
La Corona de Guanajuato es símbolo de identidad, unidad y permanencia del Estado. Representa a la soberanía, al pueblo y a la Constitución guanajuatense coronadas, que vigilan el cumplimiento del pacto social y el funcionamiento regular de las autoridades e instituciones públicas.
La Corona, como guardiana de los símbolos y los más altos valores y principios por los cuales el poder y la administración pública actúan. Es responsable de mantener la cohesión, el entendimiento y la armonía; de acompañar, velar y enaltecer a Guanajuato y de procurar y promover su prosperidad y felicidad siempre bajo los principios rectores constitucionales y los de concordia, consenso y bien común.
Y aunque por hazaña titánica se comprometieran los palacios, el orden y las tierras de este Reino, incluso si el éxodo se volviera imaginable, en tanto exista la Corona, Guanajuato, en su pueblo e ideales, en cualquier condición, tiempo y lugar, prevalecerá.
S.M. el Rey
La Corona de Guanajuato renació en no tan lejanos años pretéritos; sus cimientos se plantaron firmemente a finales del 2019. Fue en ese momento cuando la idea cobró vida, uniendo la historia, el arte y la identidad de nuestra tierra bajo una misma visión.
Así comenzaron los primeros trabajos de redacción del texto que daría nacimiento a todo este proyecto: un documento que evolucionó hasta convertirse en la actual Constitución del Reino, y cuya última versión fue firmada por el Rey en julio del año 2022.
Todo lo que ves construido hoy tiene su origen desde los complejos años de contingencia hasta el presente, se trabaja para construir un gran legado que siga creciendo con esfuerzo y tiempo y dé a los guanajuatenses con su identidad, tierras y vidas de mejores y más certeros destinos.
Entre estatuas sagradas y libros de derecho, historia y misticismo, surgió espontáneamente una pregunta…
¿Porque nuestro escudo tiene blasonada la virtud de la fe y una corona?
Un lugar que no lucía como una ciudad histórica entre tantas del mundo, no… lucía como un gran elysium, se sentía como un gran jardín de paz y belleza. Algo era absolutamente diferente, y si, innegablemente era Guanajuato, pero no como lo conocemos… tampoco como la historia nunca lo conoció, era algo totalmente distinto.
Luego entonces una imagen surgió, y que con lápiz y colores salio del mundo de los sueños y se materializo. Y con ella algunos de los misterios que daban luz a la pregunta, luz que sugerían emprender una inmersiva búsqueda por la comprensión de lo sucedido, de lo visto, de lo sentido…
Pero la profundidad de esos misterios será para otra ocasión… Mientras tanto, este texto algo arrojará, y es de enorme deseo que sea de su agrado.
El águila es libre, hermosa, digna... y feroz hasta el último aliento
El águila comprende que el azar no siempre está a su favor, que las circunstancias no siempre le dan cobijo o alimento; pero eso no la detiene. Ella, por su propia naturaleza, sabe que la rueda de los destinos existe y le es ajena, pero no se asume como víctima: afronta su destino con la dignidad y belleza que la caracterizan y que ni las tormentas ni la escasez le arrebatarán jamás.
Esa águila ahora está en toda una nación, pero esa patria no pudo haber nacido sin un lugar sagrado. Por eso, y tras legados de esfuerzo, sacrificio e historia, es que cobró vida algo más grande que un simple territorio: la patria que hoy brilla con tres colores en lo alto de las astas, brindando cobijo e identidad a 133 millones de almas y situándonos en una digna posición sobre la tierra.
Y como todo, tuvo un origen… El águila primero tuvo un nido, una cuna; y esa cuna fue, es y será Guanajuato: cuna de la independencia nacional. Tuvo también una familia que cobijó su templanza y le mostró la fuerza para que luego, con independencia y libertad, pudiera volar con majestuosidad. Y esa familia…
S.M. el Rey

